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Patricia Bullrich: «Los Estados Unidos ven a la Argentina como un aliado estratégico en temas de seguridad»

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-En Washington se entrevistó con funcionarios del presidente Joe Biden, la CIA, el FBI, la OEA, ¿Cómo evalúa la visita?

Fue de muy alto nivel, con un reconocimiento a la Argentina como un gran aliado estratégico de Estados Unidos en temas de seguridad, información contra el terrorismo y contra el crimen organizado. Los grandes ítems que analizamos fueron la delincuencia organizada transnacional, los temas que encierran lavado de activos, narcotráfico, narco terrorismo, las alianzas entre el terrorismo y las organizaciones criminales, que es una nueva metodología, y toda la cadena de ilegalidades desde el lavado de activos hasta el producto que venden. Porque hoy son poli-criminales y por ejemplo en algunos países hacen minería ilegal o narcotráfico, en otros extorsiones, en distintas organizaciones de los carteles o pandillas. Ven a Argentina como un aliado estratégico en esta tarea.

-En la OEA fue elegida presidenta del mecanismo el RANDOT ¿Qué es y para qué sirve esta iniciativa?

El RANDOT es una comisión, un mecanismo de intercambio de información. Uno puede ir sumándole nuevas capacidades al mecanismo. Hoy tiene listas de información, donde los países pueden tomar datos del funcionamiento de las bandas y de la delincuencia. Se puede trabajar sobre las metodologías y hay una serie de guías y de protocolos de cómo actuar o cómo reconocer las metodologías de las pandillas. En nuestra presidencia tenemos que plantear nuevas posibilidades entre los países y las agencias para lograr que cada vez los mecanismos estén más aceitados. Nosotros, en un mes, vamos a hacer un planteo de un plan de trabajo para estos dos años.

-También firmaron un acuerdo con los “Crime stoppers” ¿Cómo funcionarán concretamente en la Argentina?

Ellos trabajan reuniendo información de la población. Vamos a comenzar por dos puntos: por Rosario y por algunos partidos de gran Buenos Aires donde ellos, a partir de mecanismos de propaganda, de utilización profunda de las redes y demás, reciben información de personas que pueden estar o que estén vinculadas al crimen. Eso lo comparten con nosotros y nosotros hacemos la tarea, la tarea penal. A mucha gente le da miedo llamar a un teléfono policial y esta es una manera de lograr que las personas aporten datos de bunkers, de lugares o delincuentes. Ellos comparten con nosotros esa información.

-¿Pero quién recibiría estos llamados? ¿Son civiles, agentes?

Crime Stoppers es una organización que nació dentro del FBI, con los famosos 10 más buscados, que nosotros también hacemos acá en Argentina. El objetivo de Crimen Stoppers es darle participación a la ciudadanía para ayudar contra el delito. Nació dentro del FBI, hoy es financiada por el FBI, pero no es una organización del FBI. Trabaja en distintas áreas del mundo y ahora arrancamos con ellos aquí en Argentina.

-¿Van a tener una oficina en Rosario?

La idea es que cuando ellos vengan van a tener un lugar, pero no va a ser público ni conocido. Las denuncias serán por distintos mecanismos: redes, teléfono y otros.

-También visitó la CIA y el director de la agencia, William Burns, estuvo hace poco en Argentina. ¿Le manifestaron alguna preocupación particular?

Para nosotros la visita a la CIA fue importante porque es la primera vez que como Ministerio de Seguridad tenemos como socios también a la CIA. Y creo que esto tiene que ver con esta nueva realidad de que el terrorismo no se puede separar del crimen organizado porque los usan como proxy, como mano de obra en muchos casos. Pero más que temas de seguridad son estas nuevas alianzas donde los grupos terroristas usan en muchos casos a organizaciones criminales para cometer delitos y ellos hacen todo lo que es la parte de aparecer como comerciantes, lavar el dinero y una parte de ese dinero va hacia las organizaciones terroristas como Hezbollah. Entonces, hay un tema estratégico de Estados Unidos en esto. Después, el otro tema son las preocupaciones que tienen sobre cuáles son las infraestructuras críticas que puedan estar en manos de China. Ellos tienen una gran preocupación por China y en menor medida Rusia. Así es como profundizan la alianza con países como los nuestros.

-¿Le plantearon preocupación por un posible atentado terrorista por parte de Irán?

Hablan de trabajar juntos contra el terrorismo, pero no hablaron de ninguna amenaza concreta.

-Algunos advierten que la política de alineamiento del Gobierno con EE.UU. e Israel podría añadir más riesgo de un ataque. ¿Qué opina?

Yo creo que no se puede plantear que una correcta política de alineamiento significa más riesgo. Porque por otro lado significa más aliados, más información, más protección.

-¿No mencionaron concretamente a Irán?

Mencionaron a Irán todo el tiempo, pero no hablaron de un tercer atentado. También nosotros les contamos de la presencia de Irán en Bolivia y en Venezuela.

-Después de la visita de la jefa del Comando Sur, Laura Richardson, ¿le plantearon las dudas sobre la base china?

No, no hablamos sobre esos temas nosotros. Nosotros hablamos más bien sobre cómo solucionar los temas que tienen que ver con la policía, la pesca legal o la pesca en la milla 200-201. Hablamos sobre infraestructuras críticas, que son las que cuidan las fuerzas de seguridad. Ellos estaban preocupados por el puerto o la zona logística que se podía producir en Ushuaia con capital chino. Esos son temas ya conocidos, pero no nos comentaron el tema de la base de Neuquén.

-¿Cómo ve la situación en Rosario hoy, a cuatro meses de haber asumido? ¿Cambió algo?

En Rosario estamos desbaratando una gran cantidad de bandas. Hemos logrado saber cómo fue toda la operación de los cuatro asesinados, tenemos a los presos bajo un control estricto, tanto en Rosario, como en Santa Fe, como en las cárceles federales. Eso lo lleva a una situación de corte fuerte del delito conducido por los jefes. El jueves tuvimos una operación muy importante sobre el lavado de activos de estas organizaciones. El viernes otra. Estamos trabajando a un ritmo impresionante, porque es importante la presencia, pero lo más importante es la investigación y cómo se trata a la delincuencia.

-Organismos de derechos humanos que han visitado Rosario como Human Rights Watch advirtieron que la política de encarcelamientos masivos no es la solución, que la ayuda social es importante como también el fortalecimiento de la justicia. ¿Están dando pasos también en ese sentido?

Estamos haciendo las tres cosas. Estamos pasando al sistema acusatorio, que es un gran avance. Pero también estamos trabajando sobre lo que nosotros llamamos Barrios Seguros, que son programas Inter-agenciales donde están fuertes las fuerzas de seguridad, pero también los municipios y los ministerios de desarrollo social, financiados por el BID. La gestión primera que nosotros tuvimos en Seguridad fue uno de los programas premiados y llevados a distintas partes del mundo como ejemplo de cómo se podía trabajar sobre el problema policial y la cuestión social abriendo calles, generando barrios más iluminados y yendo a buscar los chicos que no van al colegio. Este es un plan integral que ya estamos comenzando en Rosario. Pero tuvimos una crisis fuerte con estos cuatro asesinatos y hubo una concentración en la parte penal. Pero el objetivo estratégico es la combinación de todos estos elementos. Esto es lo que estamos haciendo y en el caso judicial lo que estamos haciendo respecto al régimen acusatorio es enorme.

-¿El modelo Bukele sirve para Rosario?

Nosotros más bien hablamos de un modelo argentino porque ahora vamos a mandar al Congreso una ley de organizaciones criminales que es parecida a la ley RICO de Estados Unidos (que permite la persecución y sanciones civiles por determinados actos delictivos realizados en una empresa) y a la ley anti-mafia, que también luego fue usada en El Salvador. Pero nosotros fundamentalmente trabajamos esa ley con los italianos que vinieron a Argentina a ayudarnos y a desarrollar un modelo de ley donde las organizaciones criminales pueden ser procesadas todas juntas por el máximo delito de uno de sus miembros.

-Se habló de bajar la edad de imputabilidad para delitos graves de 16 a 14 años. ¿Se avanzó en ese sentido?

Ahora estamos mandando varios proyectos de seguridad al Parlamento. Este régimen penal juvenil está por salir en estos días, en cualquier momento. No puedo decirle exactamente cómo va a ser. Pero está saliendo ya.

-A usted la amenazaron de muerte esta semana en un pasacalles. ¿Tomó medidas especiales de seguridad o piensa hacerlo? ¿Tiene miedo?

No tengo miedo. Estamos decididos ir a fondo y que pongan los carteles que quieran que nosotros tenemos cada vez más a los jefes presos. Cada vez más estamos llegando a las raíces de las organizaciones. Estas son reacciones por el nivel de trabajo que estamos haciendo. Por eso hay veces que uno no entiende cómo Human Rights viene y te dice que se preocupa por los presos y no se preocupa por los asesinados inocentes como el playero que mataron. ¿Cómo quieren que dejemos que esos presos sigan manejando las organizaciones desde las cárceles? La verdad es que deberían ocuparse de los derechos humanos de los rosarinos, porque mataron a cuatro al azar. Nosotros vamos a seguir adelante. No nos vamos a amedrentar por una amenaza..

-Usted propuso el tema de la venta de cárceles a privados a cambio de que construyan otra cárcel más lejos. ¿Esta idea ya está en marcha? ¿Fue aplicada en algún otro país?

Se me ocurrió a mí porque nosotros tenemos cárceles que ya son viejas y que han quedado en el centro de las ciudades. En Capital tenemos Caseros, Devoto, también hay en Resistencia, Rawson. Porque las cárceles del sistema federal estaban en provincias que eran territorios federales, entonces han quedado en el centro de la ciudad como en Santa Rosa, Viedma. Son terrenos que tienen mucho valor porque en muchos casos cortan las ciudades al medio, porque hay predios grandes. Esquel, que es una zona turística muy importante, tiene una cárcel de más de 15 hectáreas. La idea que a mí se me ocurrió es que vendamos esos terrenos para hacer construcciones que ayuden a la ciudad en su desarrollo y con el dinero de esos terrenos construimos nuevas cárceles fuera de la ciudad. Es una manera de lograr un avance importante utilizando los recursos que tenemos. Ya nos están llamando los intendentes y los gobernadores desde los lugares donde tienen cárceles.

-¿Cómo evalúa los primeros meses del protocolo antipiquetes y cómo maneja el delicado límite con el derecho a la protesta?

El protocolo está funcionando muy bien. La sociedad siente que las ciudades, y no solamente Buenos Aires, están realmente liberadas. El derecho a la protesta está vigente. Pero lo que tiene es un límite de dónde se puede hacer la protesta. No se puede hacer en la calle. No se pueden cortar las calles. Hace 20 años que la ciudad de Buenos Aires estaba tomada. Ahora hace cuatro meses que no está más tomada al igual que otras ciudades del país. El que quiera hacer una marcha la puede hacer, pero no la puede hacer por la calle. Se ha dado permiso a la ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, el 24 de marzo que es una fecha que es además un feriado. Pero basta de estar tomando la ciudad hace 20 años como si fuera de ellos, no se permite más.

RECUADRO.

La pequeña Patricia no era una chica común. A los 5 años, yendo en tren con su abuela al campo, se paró en el medio de vagón y gritó a los cuatro vientos: “Soy Patricia Bullrich Luro de Pueyrredón y de San Martín (inventando este último prócer)”. Y les dijo que iba a ser presidenta. “Todo el vagón me aplaudió”, cuenta a Clarín.

Hija de Julieta Luro Pueyrredón y Alejandro Bullrich, médico clínico y cardiólogo, Patricia, la ministra de Seguridad de Javier Milei, es miembro de una de las familias con más tradición política del país. Patricia hizo su propio camino político desde varias agrupaciones, desde la Juventud Peronista al menemismo, el FREPASO, la Alianza, Recrear, la Coalición Cívica, el PRO, Cambiemos y Juntos por el Cambio hasta llegar a integrarse al gobierno de la Libertad Avanza, luego de ser derrotada en las generales de octubre.

La ministra acaba de regresar de Washington, donde pasó varios días recorriendo oficinas y entrevistándose con funcionarios del gobierno de Joe Biden en la CIA, el FBI y Homeland Security y también estuvo en la OEA, donde fue designada presidenta de la Reunión de Autoridades Nacionales en Materia de Delincuencia Organizada Trasnacional (RANDOT).

-¿Cómo va su relación personal con Milei? ¿Es fácil trabajar en su gobierno?

La verdad que es muy fácil porque es una persona de convicciones. Cuando una le plantea cosas totalmente alineadas con lo que la Argentina necesita, él permanentemente está y confía en la tarea, tanto en mi caso como en el de otros ministros. Hablo con él cada tanto de los temas generales y cuando tengo algo muy concreto, hablamos de eso. Después tenemos dos veces gabinete todas las semanas.

-Hay cortocircuitos en el bloque libertario ¿Cómo ve la posibilidad de una alianza entre el PRO y La Libertad Avanza para las próximas elecciones?

Queremos estar todos juntos y esto es fundamental porque la próxima elección se trata nuevamente sobre un cambio profundo versus status quo. Tenemos que estar todos juntos, esa va a ser nuestra posición. Eso es lo que yo creo que hay que hacer y lo que voy a impulsar.

-¿Cómo cree que va a jugar Macri en esto? ¿Le ve algún futuro político?

Prefiero no mezclar los temas porque él tiene que hablar por él y yo hablo por mí.

-¿Juntos por el Cambio tiene futuro o ya no existe?

Yo creo que tiene futuro el cambio. Habrá que ver cuántos de Juntos por el Cambio se suman al cambio. Lo que no tiene futuro es la continuidad y si no vamos a la velocidad que hemos decidido que tenemos que ir el rendimiento es terrible. Así que estamos contentos con el cambio que se está haciendo. Creemos que va a haber resultados económicos y que ya se están dando resultados en muchos campos. Se llamará Juntos por el Cambio o se llamará como se llame. Tenemos que estar es todos juntos porque el cambio tiene muchos actores de resistencia y los tenemos que vencer.

Itinerario

Patricia Bullrich Luro Pueyrredón, de 67 años, pasó por varias agrupaciones políticas: Juventud Peronista, menemismo, FREPASO, Recrear, Alianza, Coalición Cívica, PRO, Cambiemos y Juntos por el Cambio hasta llegar a integrarse al gobierno de la Libertad Avanza, luego de ser derrotada en las generales de octubre. En su carrera fue diputada, ministra de Trabajo y Seguridad Social en el gobierno de De la Rúa y de Seguridad con Mauricio Macri.

Es licenciada en Humanidades y Ciencias Sociales por la Universidad de Palermo, magister en Ciencia política y Sociología por FLACSO y Doctora en Ciencia Política por la Universidad de San Martín (UNSAM). Casada con el abogado Guillermo Yanco, tiene un hijo, Francisco Langieri Bullrich.

Al toque

Un líder: Winston Churchill

Un héroe: San Martín

Un proyecto: dar vuelta la Argentina, de una vez y para siempre

Una comida: bife de chorizo, papas fritas, Mila napolitana

Una bebida: vino

Una sociedad que admire: la nuestra, resiliente, inteligente, amiguera y futbolera.

Un recuerdo de su niñez: cuando a los 5 años yendo con mi abuela al campo me paré en el medio de vagón y dije: “Soy Patricia Bullrich Luro de Pueyrredón y de San Martín (inventando este último prócer)”, y les dije que iba a conducir la Argentina. Todo el vagón me aplaudió.

Un sueño: por perseverancia, decisión y valentía cambiar la Argentina.

Un libro: La Democracia en América, de Alexis de Tocqueville.

Una película: todas las de la Segunda Guerra Mundial.

Una serie: Homeland.

Un desafío: Sentir que los jóvenes sientan que su país les da lo que buscan en la vida.

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