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«Las empresas se manejan poniendo plata», la frase por la que Patricia Bullrich echó a su segundo y lo mandó a investigar por la Oficina Anticorrupción

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«Las empresas se manejan poniendo plata siempre para que las cosas funcionen«. La frase, indudable ofrecimiento de coimas, fue puesta en boca de Vicente Ventura Barreiro, el ex secretario de Seguridad que Patricia Bullrich echó.

Quien puso esa sugerencia con tinte de corrupción -y otras similares- en boca del funcionario despedido fue un subalterno, Fernando Martínez, el director del Servicio Penitenciario Federal. Y lo hizo frente a la ministra y otros funcionarios del área, en una reunión en el despacho de Bullrich este sábado.

Ante la revelación, Bullrich mandó a labrar un acta sobre esa aseveración, la firmó y la hizo firmar por los presentes y la mandó a la Oficina Anticorrupción (OA) para que el funcionario que echaría minutos después sea investigado.

La denuncia de Martínez fue sumamente detallada y fue escalando en el organigrama hasta Bullrich con urgencia. El funcionario situó el ofrecimiento de su superior, Ventura Barreiro, el pasado 12 de junio, cuando fue convocado a la oficina del entonces virtual viceministro de Seguridad.

«Preguntó por las licitaciones de comidas para los internos de las prisiones federales», dijo Martínez que dijo Ventura Barreiro, de acuerdo a la escrito en el acta que fue enviada a la OA y a la que accedió Clarín.

Siempre según la reconstrucción del penitenciario de los dichos de su superior, Martínez recordó que, de manera introductoria, Ventura Barreiro le anticipó que «cuando la ministra se fuera, él iba ser el próximo ministro de Seguridad«. Sostuvo que también le dijo que «él no era ‘policía de policías’ y que estaba interesado en saber cómo iban a estar redactados los pliegos de la licitación de comidas para las cárceles federales».

Entonces, siempre según el denunciante, el funcionario ahora echado avanzó. «Agregó que detrás de las empresas que esperaban participar estaba ‘Coti’ Nosiglia y su gente y que las empresas se manejan poniendo plata siempre para que las cosas funciones y que esa es una práctica habitual«.

Entonces Martínez hizo saber -en teoría a su superior, pero también al resto- que no quería saber nada con la insinuación recibida. «El declarante manifiesta que le respondió que él no necesitaba nada, que había insistido mucho para que la designación de su propio cargo fuera ad honorem porque sabía que ‘este flagelo de las empresas cartelizadas’ era un fenómeno arraigado durante mucho tiempo y que quería erradicarlo», se escribió en el acta.

Pero en el entonces secretario de Seguridad -toda vez según su denunciante- esa negativa no habría sido contundente como para no insistir en que «de todos modos, las empresas ponen plata siempre«, a lo que Martínez habría contestado con que les dijera que «no pusieran más plata en ningún lado», entre otras frases éticas del denunciante.

«El Secretario de Seguridad le pidió entonces que le dé el nombre de un abogado de su confianza para que arregle con las empresas«, dice el acta sobre lo que Ventura Barreiro lo habría propuesto como alternativa al director penitenciario para insistir con el supuesto ofrecimiento de pagos indebidos para amañar las compras para las cárceles.

Ante la negativa reiterada, dice Martínez que Ventura Barreiro cambió de estrategia. «El Secretario de Seguridad le pidió que le envíe un pliego de las licitaciones, tal como van a salir», quedó escrito.

Un extracto del acta de la reunión que Patricia Bullrich mandó a la Oficina Anticorrupción.Un extracto del acta de la reunión que Patricia Bullrich mandó a la Oficina Anticorrupción.Antes de desembarcar en el Gobierno nacional junto a la ministra, el ya ex funcionario había sido parte de la gestión de María Eugenia Vidal en la Provincia de Buenos Aires. Se desempeñaba como subsecretario de Planificación en Seguridad. Era, en los hechos, el segundo de Cristian Ritondo, entonces ministro provincial.

Ventura Barreiro trabajó durante toda la campaña de 2023 para la candidatura de Ritondo a la gobernación bonaerense, pero finalmente el diputado del PRO declinó esa aspiración y se sumó al equipo de Bullrich, como el ahora echado. La interna del espacio político que fundó y preside Mauricio Macri encuentra a Ritondo y a la ministra de Javier Milei enfrentados, aunque Bullrich salió a despegar esas diferencias políticas de su decisión.

Una reunión en el despacho de Bullrich que terminó en denuncia

Además de Bullrich y el denunciante, en la reunión en el despacho del octavo piso de la sede del ministerio, en Gelly y Obes al 2200, estaban Daniel Barberis, director general de Asuntos Prioritarios, Carlos Manfroni, a cargo de la Unidad de Gabinete de Asesores de la ministra y Julián Curi, subsecretario de Asuntos Penitenciarios. Este último ya había escuchado el relato de Martínez el día anterior, el viernes 21.

Las firmas de Patricia Bullrich y los funcionarios en el acta de la reunión en la que se habló de un ofrecimiento de coimas y que terminó en un funcionario echado.Las firmas de Patricia Bullrich y los funcionarios en el acta de la reunión en la que se habló de un ofrecimiento de coimas y que terminó en un funcionario echado.Curi fue quien llamó a Manfroni, jefe de asesores de Bullrich, para convocar la reunión que definiría la salida de Ventura Barreiro. Todos ellos firmaron el acta que fue aportada a la Oficina Anticorrupción. Pero no fue lo único que se mandó allí.

Martínez dijo también que, para atención de la OA, aportó “la impresión del pliego en copia simple, que forma parte inescindible de esta declaración». Es que, según su relato, el funcionario echado insistió con que le fuera enviada la licitación. El director penitenciario dijo que en lugar de mandarle a Ventura Barreiro el pliego que solicitaba -sobre alimentos cocidos para las cárceles- le mandó uno de contratación de alimentos crudos.

“A las dos horas, el Dr. Ventura Barreiro le envió ese mismo pliego con correcciones y agregados que él sugería realizar», explicó Martínez, según el acta de la reunión.

Entonces, ese material presuntamente corregido fue mandado a analizar por los técnicos del ministerio. «Dos o tres días después le llegó la devolución técnica con la comparación de ambos documentos. Las modificaciones requeridas coincidían con los pliegos habituales que precisamente se estaban cambiando a fin de aumentar la participación de las empresas», narró Martínez, quien conjeturó que «ese pliego necesariamente debía estar redactado por una empresa, ya que en dos horas no se podía haber realizado esas observaciones, coincidentes con los pliegos anteriores”.

Según Martínez, los adendas en la licitación «estaban enfocadas a los antecedentes de las empresas, de las que se pretendía que tuvieran experiencia en establecimientos penitenciarios; que la empresa poseyera una planta de elaboración a menos de cien kilómetros de distancia de la unidad penitenciaria; y solicitaba que se desestimara cualquier oferta que se realizara por debajo del diez por ciento (10%) del precio testigo, a lo que llamaban ‘precio vil’”.

Entonces, entró en escena Barberis, que le preguntó a Martínez «qué pasaba con la comida y si conocía a Maximiliano Rima», quien lo había contactado por «pagos atrasados de la comida de las cárceles». En paralelo, Martínez le preguntaba por WhatsApp si el pliego de las licitaciones había sido «corregido». Cuando el director le dijo que no, que no había cambios y que salió como la había redactado en principio la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios, el denunciante dijo que Ventura Barreiro le contestó «qué cagada» y le cortó.

Y así se precipitó todo. Martínez habló con Barberis, que llamó a Manfroni y se agendó la reunión con Bullrich que terminó en la eyección de Ventura Barreiro del Gobierno.

DS

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